Diagnóstico
Se analiza el espacio público para identificar riesgos viales y crear una propuesta de transformación de calle que cumpla con los criterios de calidad urbana.
A través de intervenciones de urbanismo táctico podemos visualizar los beneficios de contar con espacios públicos que además de facilitar la movilidad, crean una armonía y convivencia urbana.
Se analiza el espacio público para identificar riesgos viales y crear una propuesta de transformación de calle que cumpla con los criterios de calidad urbana.
Se realizan talleres con la comunidad para validar la propuesta de rediseño de calle y ajustarla a las necesidades de las personas. También se involucra a las infancias para conocer cómo perciben el espacio público y cómo imaginan sus barrios.
La comunidad se reúne para pintar extensiones de banqueta y cebras peatonales para crear una distribución más justa del espacio. Se instalan elementos como rampas, bolardos, reductores de velocidad y señales de tránsito. También se pintan murales con el apoyo de artistas locales.
Se mide el impacto de la intervención. Revisamos si los vehículos redujeron la velocidad y si hay más peatones o ciclistas transitando por el lugar. También se realizan encuestas y reuniones con vecinos para escuchar sus opiniones respecto a la intervención y evaluar los siguientes pasos del proyecto.